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REPORTAJE

Tenerife, ciudad elegida para analizar la seguridad laboral en trabajos y emergencias en altura

La revista ‘Formación de Seguridad Laboral’ organizó una jornada especial que incluyó un simulacro en el Teide 06/09/2019 - Por Jaime Sáez de la Llave
El Instituto Tecnológico de Energías Renovables (Iter), ubicado en el municipio tinerfeño de Granadilla de Abona, acogió en su sede nuestro “Encuentros con FSL”, que en esta ocasión adoptó el formato de jornada. El tema elegido fue la seguridad laboral en trabajos y emergencias en altura. Además, se desarrolló un simulacro en el Parque Nacional del Teide.

No podíamos escoger mejor punto: su cima lo sitúa como el pico más alto de España, con 3.718 metros, siendo además el parque nacional más visitado en España y en Europa. Creado en 1954, el Parque Nacional del Teide fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 2007 con la categoría de ‘Bien Natural’. Asimismo, es posible subir hasta 3.555 metros con el teleférico –un trayecto que dura en torno a 8 minutos–, así como ascender hasta el cráter a pie tramitando un servicio especial. En días despejados se contempla desde las alturas Gran Canaria, La Palma, El Hierro y La Gomera, además de la isla chicharrera.

Para la realización de este encuentro contamos con el apoyo del Cabildo de Tenerife, de la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias –con la participación del Instituto Canario de Seguridad Laboral (Icasel)–, de Teleférico del Teide y del Iter, en cuyo auditorio se sucedieron las distintas ponencias.

3M, Paredes y Previnsa patrocinaron este evento, mientras que Sheila Canarias, Epis-Rec, Rodcle, S21 Señalización e Irudek fueron las empresas colaboradoras.

Presente y futuro de la PRL en Canarias

La primera de las intervenciones corrió a cargo de José Miguel González Hernández, director general de Trabajo, quien analizó el presente y el futuro de la prevención de riesgos laborales en Canarias. Los datos y cifras ofrecidos en su ponencia pusieron de manifiesto la mejora de las condiciones de trabajo y el incremento de las transformaciones de contratos temporales en indefinidos y a otros contratos con mayor jornada laboral. En cuanto a las enfermedades profesionales, 2018 fue el año con mayor notificación de este tipo de patologías en los últimos tiempos: este éxito se ha logrado gracias a que se han perfeccionado los procedimientos de identificación y de solución.

Asimismo, tal y como explicó el director general de Trabajo, se han fomentado campañas específicas para incentivar la igualdad en el trabajo, en las que la conciliación, el salario y la promoción profesional ocupan un lugar destacado.

Como retos a superar, José Miguel González Hernández afirmó que resulta del todo imprescindible que la accidentalidad no sea mayor porque el número de personas con empleo aumente. Asimismo, los accidentes de trabajo con baja indican que aún queda mucho por hacer pero la incorporación de la cultura preventiva y la mejora de las condiciones laborales permitirán reducirlos. Para este experto, la Estrategia Canaria de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020 contribuye decisivamente a lograr los objetivos marcados: de ella surgen planes de acción específicos del Icasel, por ejemplo las visitas técnicas a las empresas para prevenir accidentes de trabajo, identificando los riesgos y eliminándolos. En todo ello la formación e información juegan un papel decisivo.

La ergonomía en los trabajos de altura

A continuación, Elirerto Galván Fernández, director del Icasel, profundizó en los aspectos ergonómicos de los trabajos en altura, los cuales no deben caer en el olvido porque las consecuencias pueden resultar fatales. En este tipo de trabajos se usan cuerdas. Se trata de una actividad que no puede realizar cualquiera: es precisa una formación adecuada, con un aprendizaje teórico y práctico.

Tal y como recordó Galván, el Real Decreto 2177/04 de 12 de noviembre indica los requisitos de los equipos de trabajo utilizados para prevenir el riesgo de caída en altura e introduce la necesidad de contar con un equipo auxiliar que minimice, entre otros, el riesgo ergonómico al que están sometidos los trabajadores.

Los riesgos derivados de los trabajos verticales son múltiples: caída en altura, trastornos musculoesqueléticos (TME) o el riesgo de trauma por suspensión –que puede ser mortal–, entre otros.

Los asientos –que forman parte del equipo de trabajo– presentan un conjunto de problemas: dificultan y reducen la movilidad, emiten calor, pueden obligar a mantener la misma posición o a aprisionar y restringir la circulación sanguínea. Además, los que no tienen respaldo empujan a hacer un esfuerzo adicional para mantenerse en dicho asiento. A ello hay que añadir que los anclajes molestan a la hora de trabajar, limitando el movimiento. 

En cuanto a las lesiones provocadas por los asientos de trabajo se incluyen dolores lumbares y cervicales, mala circulación e hinchazón y adormecimiento de las piernas.El director del Icasel concluyó su intervención apuntando las principales medidas de prevención y protección para el trabajador: la formación, la prevención de los TME y la prevención del trauma por suspensión.

El punto de vista del proveedor de formación 

David Fernández Martínez, director técnico de formación de Previnsa-Foractiva, ofreció a los asistentes la visión del proveedor de formación eólico. Para este experto, la formación debe ir en contra de los errores, con un chequeo continuo y una atención constante con respecto a los compañeros.

Fernández celebró que el sector eólico presente una baja siniestralidad pero el objetivo debe ser “cero accidentes”. Para ello hay que contar con los mejores medios, contemplando el gran abanico de riesgos existentes, no solamente los relativos a la altura, sino también los ergonómicos, las temperaturas extremas, el riesgo de incendio…

Previnsa-Foractiva dispone de unidades móviles, lo que le permite acercarse a la empresa cuando ésta tiene dificultades para desplazar a sus trabajadores a los centros de formación. Y es que la formación es uno de los pilares de la seguridad en este tipo de actividades. Para David Fernández, la formación del formador es fundamental y éste debe pertenecer al sector y conocer un aerogenerador ya que debe “contextualizar la formación”, esto es, hablar el mismo idioma del alumno.En cuanto a la estandarización creada por la Global Wind Organization (GWO) para el representante de Previnsa-Foractiva supuso un acierto ya que esa visión de formación universal ayuda a homogeneizar los datos, estableciendo un modelo que han copiado e importado otros sectores.

Para terminar, David Fernández abogó por una formación eminentemente práctica, poniendo como ejemplo los cursos online de extinción de incendios, cuya utilidad pragmática queda claramente en entredicho frente a un escenario real en el que el trabajador usará un extintor “y no un click”.

Puede acceder al reportaje completo en el siguiente enlace.

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