cabecera home
Edición impresa Ver sumarios Suscribete
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
ART.TÉCNICO

Información y formación: estrategias hacia la actuación del técnico de empresa

11/01/2019 - Iskra Vasileva Zarifova, técnico superior en PRL-Departamento de Seguridad y Salud en empresa del sector náutico
Cuantas veces nos hemos preguntado después de una sesión formativa, ¿habré conseguido el objetivo marcado? Después de invertir tiempo preparando e impartiendo la formación, ¿habré podido llegar a todos los trabajadores? O lo más importante, ¿podrán en práctica las indicaciones aprendidas? ¿He creado conocimiento y motivación?

Desde siempre he estado convencida de que el éxito de la formación en prevención pasa por el deseo real de cada trabajador de cuidar de su propia seguridad y salud y contribuir, según el nivel que ocupa en la empresa, a la mejora de las condiciones seguras de trabajo. Es uno de los pilares base de la cultura preventiva ideal: dar en la diana y conseguir que la información que se trasmita sea la necesaria y la formación sea suficiente y adecuada. Pero, ¿cómo se plasma esta esencia en una empresa donde el tiempo es literalmente oro?

La formación impartida por técnicos internos ofrece grandes beneficios para los trabajadores y ventajas para la empresa. Los programas formativos diseñados parten de la base del profundo conocimiento de los puestos y centros de trabajo, pasan por el entendimiento de la madurez de la empresa y están enfocados no solamente en formar a los trabajadores en sus oficios sino ir más allá: ser el motor que dinamice a los trabajadores a querer tener seguridad y salud y capacitarles para actuar a consecuencia.

A los técnicos nos importan los resultados ya que vivimos diariamente las consecuencias de conductas inseguras: atendemos accidentes casi a diario y somos testigos del aumento de los casos de enfermedades profesionales en nuestras empresas, por no mencionar las acciones de las administraciones. Esto nos da un empuje para llevar las acciones formativas a la perfección. 

Los técnicos de empresa debemos tener por objetivo generar nuevas emociones hacia la formación en prevención. Los trabajadores que han recibido formación previamente, independientemente del sector o actividad, tienen una idea preconcebida de formaciones poco acertadas y muchas veces aburridas; por otro lado, la empresa exige resultados después de los recursos y tiempo invertidos. Debemos crear un doble filo de confianza en la formación preventiva: con los trabajadores y con la dirección. 

Cada departamento, y el de PRL no queda atrás, compiten constantemente por tener un hueco en la gestión del tiempo del trabajador y en los presupuestos de la empresa. Es imperativo aprovechar eficientemente los recursos y el tiempo disponibles para la formación. Por esto, la necesidad de contar con una buena estrategia formativa, especialmente con los colectivos de trabajadores eventuales o por obra y servicio que vienen a nuestras empresas con un claro propósito: producir. La formación debe cumplir con los requisitos de la LPRL 31/1995, a la vez que aportar al trabajador conciencia para afrontar “a posteriori” la realidad de los malos hábitos adquiridos por la inercia de los tan arraigados clichés de “a mí nunca me ha pasado nada y llevo 20 años en esto, lo hago así desde siempre, soy inmune a esto y lo otro, etc.”, que se escuchan a diario.

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

Volver

News FSL

MANTENTE INFORMADO: suscríbete GRATIS a nuestra Newsletter