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OPINIÓN

Alfonso Oltra Pastor, Director de Salud Laboral del Instituto de Biomecánica de Valencia

La prevención a través del diseño como una medida para mejorar la productividad

La experiencia nos ha mostrado que las empresas que quieren promover la calidad de vida de sus trabajadores se plantean cómo estos van a intervenir en todo el proceso productivo de la empresa y, de esta forma, los tiene en cuenta desde la concepción del diseño, tanto de los productos a fabricar como de los procesos para hacerlo. Esta práctica es lo que la bibliografía llama “prevención a través del diseño”.

Podríamos simplificar la forma de proceder de las empresas diciendo que algunas entidades creen que la prevención de riesgos ergonómicos les va a permitir controlar el perjuicio que el trabajo puede ocasionar a sus empleados. Sin embargo, otras van más allá y comprenden que pueden ayudar a los trabajadores a mantenerse sanos y que esto va a repercutir en un incremento de la productividad.

Estos dos enfoques suelen llevar asociadas dos maneras muy distintas de trabajar.

La experiencia nos ha mostrado que las empresas que quieren promover la calidad de vida de sus trabajadores se plantean cómo estos van a intervenir en todo el proceso productivo de la empresa y, de esta forma, los tiene en cuenta desde la concepción del diseño, tanto de los productos a fabricar como de los procesos para hacerlo. Esta práctica es lo que la bibliografía llama “prevención a través del diseño”.

Este planteamiento supone un esfuerzo que implica a todos los niveles organizativos de la empresa y no únicamente a los tradicionales departamentos de Prevención y de Recursos Humanos, ya que cuando estos tienen capacidad de actuar, muchas veces ya poco pueden hacer.

La incorporación de conceptos de salud y bienestar laboral en el diseño de los puestos de trabajo es esencial para mejorar la productividad

Por ejemplo, y recogiendo buenas prácticas que podemos encontrar en las empresas españolas, el departamento de I+D deberá diseñar pensando cómo va a ser la interacción del producto con el cliente y también la interacción con el trabajador que va a fabricarlo, montarlo o almacenarlo.

Asimismo, en el departamento de Ingeniería habrán de tener en cuenta las capacidades de los trabajadores antes de crear los puestos de trabajo. Y al hacerlo verán tanto unos como otros que los materiales, el diseño de las piezas o la propia distribución en planta de los puestos de trabajo estarán condicionados por criterios ergonómicos muchas veces ignorados.

Siguiendo con la estructura de las empresas, el departamento de Compras tiene que  responsabilizarse de que las máquinas, herramientas, etc. aseguren unas condiciones de trabajo adecuadas, pues es muy frecuente que sean los equipamientos los que condicionan las posturas de trabajo, los alcances, el espacio de trabajo, etc.

Esto, además, supone exigir a los proveedores que asuman la misma responsabilidad, ya que no es aceptable que un trabajador sufra un daño porque el fabricante de la máquina no ha tenido en cuenta cómo y por quién va a ser utilizada esa máquina.

De esta forma, el papel de los departamentos de Recursos Humanos se centrará en identificar las capacidades de los trabajadores que van a participar en el proceso productivo y promover su mejora a través de planes de formación, promoción de la salud, etc.

En el caso del departamento de Prevención, su objetivo será la creación de herramientas para que todos los departamentos puedan integrar los conceptos de la ergonomía en sus tareas cotidianas y, por supuesto, supervisar que todo el engranaje funcione correctamente.

Por último, queda citar a los que quizás tengan más que decir en este planteamiento, ya que todo este enfoque no tiene cabida si desde la dirección no se apoya y se considera como un objetivo estratégico de la empresa y si los empleados no participan en la búsqueda, definición e implantación de las medidas oportunas para mejorar las condiciones de trabajo, siempre dentro de las posibilidades que tiene la empresa.

Prácticas y ejemplos

Ninguna de estas prácticas son utópicas o fruto de la imaginación, pues todas resumen ejemplos de lo que algunas de las empresas de nuestro alrededor ya están haciendo. Sin embargo, siendo realista debo reconocer que no es muy frecuente verlas.

Por este motivo, creo que merece la pena utilizar este y tantos foros de comunicación como nos sean posibles para recordar que la ergonomía no es una responsabilidad únicamente de los técnicos de prevención, sino de toda la empresa. Y, sobre todo, que la incorporación de conceptos de salud y bienestar laboral en el diseño de los puestos de trabajo es un aspecto esencial para la mejora de la productividad de las empresas.

Dicho esto, en nuestro país existen distintos agentes que tenemos la responsabilidad de poner a disposición de las empresas herramientas y servicios para poder aplicar la citada prevención a través del diseño. 

La ergonomía no es una responsabilidad únicamente de los técnicos de prevención, sino de toda la empresa

Y es que, más allá de las metodologías para las evaluaciones de riesgos, cada vez podemos encontrar más herramientas o servicios para integrar la prevención en las empresas. Los programas de ergonomía participativa, las guías de verificación de máquinas y herramientas, los servicios de asesoramiento para el diseño de productos, los programas de reincorporación al trabajo, los programas formativos específicos, etc. son algunos ejemplos de lo que podemos encontrar.

Por último, quizá sea oportuno hacer mención a una de las grandes barreras con las que nos encontramos en las empresas: la consideración de que la aplicación de medidas para mejorar el bienestar laboral de los trabajadores es un coste asociado a una obligación de la empresa en vez de una inversión.

Estudios

Hasta la fecha, se han publicado multitud de estudios relacionados con los costes de la ergonomía y con los retornos de inversión de estas acciones. Las conclusiones de estos estudios son aplastantes, ya que este tipo de mejoras tienen consecuencias positivas en diferentes conceptos de las cuentas de las empresas, tales como la mejora de la productividad, el recorte de gastos asociados al absentismo, la reducción de horas dedicadas a la formación de trabajadores que sustituyen a aquellos que han sufrido baja, etc.

Pero, además y sobre todo, la prevención a través del diseño evita que se tenga que incurrir en muchos de los gastos asociados a corregir defectos de los puestos de trabajo que detectan los técnicos de prevención, ya que desde su concepción han sido diseñados teniendo en cuenta las capacidades de los trabajadores y su forma de trabajar.

Por tanto, y como resumen, queremos poner de manifiesto que existe otra forma de hacer prevención y que podemos encontrar ejemplos de empresas de nuestro entorno que están aplicando la ergonomía de una manera integral.

Los centros tecnológicos como el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) estamos al servicio de las empresas para proponerles herramientas innovadoras para conseguirlo. Sin embargo, a medida que vayan aplicando los conceptos de prevención a través del diseño, serán las propias empresas las que vayan pidiendo soluciones determinadas que hagan que el proceso sea mucho más eficiente.

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