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ART.TÉCNICO

El FPA (factor de protección asignado) y el ajuste de la protección respiratoria

29/10/2019 - Por Manuel Domene Cintas (periodista)
La calidad del aire respirable es un asunto vital fuera y también dentro del trabajo. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que las enfermedades respiratorias son la segunda causa de muerte en España. La protección en el trabajo es una obligación empresarial.

La calidad del aire respirable es un asunto vital fuera y también dentro del trabajo. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que las enfermedades respiratorias son la segunda causa de muerte en España. La protección en el trabajo es una obligación empresarial. JSP, fabricante inglés de EPI desde hace casi 6 décadas, reivindica el uso de equipo de protección respiratoria (EPR), subrayando además que “el EPI tiene que ajustar bien ya que sin un ajuste correcto no hay buena protección, especialmente cuando se trata de las vías respiratorias”. La prueba de ajuste obligatoria –concepto que no existe en España pese a la recomendación favorable del Instituto Nacional de Silicosis– permite asegurar la eficacia de la protección respiratoria. 

FPA, el indicador más real 

En función de su categoría y características, los EPR ofrecen un factor de protección nominal (FPN) ensayado en laboratorio, que indica la concentración máxima de contaminante frente a la que protege un equipo. Sin embargo, las condiciones reales de trabajo difieren mucho de las condiciones ideales del test de laboratorio. Circunstancias como la presencia de vello facial, o la falta de entrenamiento en la colocación y ajuste del EPR, pueden causar fugas de aire contaminado hacia el interior del EPI y alterar el factor de protección. Por este motivo, hay países que efectúan mediciones “in situ” (puesto de trabajo) para evaluar con mayor realismo los factores de protección. Así, Reino Unido, Alemania o Francia tienen en cuenta el factor de protección asignado (FPA), que es menor al nominal y se obtiene con mediciones en el puesto de trabajo. Un FPA de valor 10 supone que el equipo de protección, correctamente utilizado, será seguro frente a concentraciones peligrosas de hasta 10 veces el máximo permitido para un contaminante. Respecto al FPA y pruebas de ajuste, JSP hace hincapié en que “somos un fabricante inglés y, en Inglaterra, la prueba de ajuste es de obligado cumplimiento”. También añaden que “los FPA pueden considerarse un indicador fiable si se ha demostrado que existe un ajuste adecuado entre el equipo y la cara del usuario y que los trabajadores están adecuadamente formados y supervisados, mientras que los FPN deberían emplearse para la comparación de diferentes equipos de protección respiratoria”.

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