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OPINIÓN

Pablo Ramos, Director de Marketing y Desarrollo Comercial en Ramos STS

"Todo en uno", como debe de ser

Integrar una prenda NBQ con la protección de las vías respiratorias exige tener presentes múltiples factores, como por ejemplo, la presión en el interior de la prenda, la correspondiente resistencia respiratoria, el ruido generado por el sistema, la presencia de un sistema de alarma y su pérdida hacia el interior.

Ramos STS, siempre a la vanguardia en el sector de la ropa desechable para la protección del cuerpo contra la contaminación nuclear, biológica y química (NBQ), presenta la nueva gama de escafandras ventiladas con tecnología BWP que complementa y completa dicha protección del cuerpo con la de las vías respiratorias.

La protección de las vías respiratorias

Integrar una prenda NBQ con la protección de las vías respiratorias exige tener presentes múltiples factores, como por ejemplo, la presión en el interior de la prenda, la correspondiente resistencia respiratoria, el ruido generado por el sistema, la presencia de un sistema de alarma y su pérdida hacia el interior.

Presión en el interior de la prenda de protección y resistencia respiratoria

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Estos dos elementos están directamente relacionados y pueden, en determinadas condiciones, ser peligrosos para la salud de los trabajadores. En particular, al aumentar la presión interna de la prenda, se produce una mayor resistencia respiratoria: el trabajador respira con mayor dificultad ya que para espirar el aire debe aplicar una fuerza capaz de vencer la presión presente en el interior de la prenda. En caso de que esta última fuese incorrecta (sistemas de descarga no idóneos o excesiva presión de aire aplicada) podrían producirse fenómenos en todo semejantes a los que pueden experimentar los  buzos en una inmersión (acumulación de gases inertes en la sangre hasta llegar a descompresiones violentas al término del trabajo con todos los riesgos que ello comporta). Téngase presente que la norma UNI EN 14594:2005 fija en 5,0 mbares la resistencia respiratoria máxima permitida para prevenir este tipo de problemas.

Ruido

El aspecto relativo al nivel de ruido pertenece al campo de la ergonomía y de la protección acústica del trabajador. Llevar ropa en la que, por efecto del aire comprimido que alimenta el sistema de protección de las vías respiratorias, el nivel de ruido superase los 80 db(A), no solo provocaría una molestia acústica constante para el trabajador durante el desempeño de sus tareas sino que, a largo plazo, podría dar lugar al desarrollo de patologías relacionadas con el ruido mismo.

Sistema de alarma

¿Qué sucedería en caso de producirse una repentina pérdida de presión en el equipo que alimenta nuestra prenda? Simplemente el trabajador dispondría de mucho menos aire respirable, correría el riesgo de no estar más en sobrepresión y podría dejar de tener un correcto intercambio entre aire limpio y aire rico en CO2 con evidentes posibles problemas. Por este motivo la norma UNI EN 14594:2005 establece que el equipo debe estar provisto de una alarma sonora de flujo mínimo que advierta al trabajador en caso de que la aportación de aire sea insuficiente para garantizar el perfecto funcionamiento del sistema de protección.

Pérdida hacia el interior

Cuando se trabaja en un ambiente con alta concentración de partículas contaminadas, estas pueden penetrar en el interior de la ropa de protección a través de diversas vías. Una de ellas es la que se crea por el constante cambio de presión en el interior de la prenda cuando se realizan determinados movimientos -el llamado “efecto bomba”-.  Ello consiste en que las partículas son “aspiradas” por la ropa por efecto de la presión diferencial y, por lo tanto, pueden penetrar en el interior del DPI de forma más rápida con respecto a las condiciones estándar. 

Cabe especificar que este fenómeno es mitigado en presencia de una aducción de aire con un caudal en litros por minuto suficiente para compensar el “efecto bomba” mismo y para mantener la prenda de protección en sobrepresión incluso en condiciones definidas “críticas”. Este fenómeno es analizado mediante un ensayo denominado de “pérdida hacia el interior” que, a través de la simulación de determinados movimientos, mide en qué porcentaje el contaminante presente en la atmósfera penetra a través de la ropa hasta el trabajador

Sobre la base del resultado la norma UNI EN 14594:2005 identifica 4 clases de prestaciones: Clase 1A y 1B ≤ 10%, Clase 2A y2B ≤ 2%, Clase 3A y 3B ≤ 0,5% y Clase 4A y 4B ≤ 0,05%.

Se ha desarrollado sistema de protección total del cuerpo contra riesgos de contaminación NBQ (Nuclear, Biológica y Química) y de protección de las vías respiratorias compuesto por:

  • Escafandra integral con calzado incorporado y suela antideslizante ATEX, con costuras cubiertas por banda adhesiva o termosellada, visor panorámico termosellado, cremallera horizontal frontal cubierta por solapa autoadhesiva, sistema de ventilación interior dorsal, sistema de descarga hacia el exterior del exceso de aire y del CO2 mediante válvulas y/o filtros, puños elásticos con tira entrededos o guantes incorporados;
  • Kit de ventilación FC-290 con sistema de alarma integrado para bajo flujo, con las siguientes características: flujo de aire a 3 bares de presión (mínima)  > 300 l/min; flujo de aire a 3,5 bares de presión (óptima) > 360 l/min; flujo de aire a 5 bares de presión (máxima) > 500 l/min; alarma sonora con intervención a aproximadamente 2,9 bares (290 l/min); ruido <80 db(A).
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Según el tipo de riesgo en relación con el cual se escoge la protección y las características del contaminante, están disponibles versiones BWP de las escafandras Sprayguard® y Jetguard® y está en fase de terminación la versión Gasguard® T2. Todas han obtenido la aprobación y la certificación como “Equipos respiratorios de línea de aire comprimido de flujo continuo” de clase 4/A habiendo superado todos los ensayos con las prestaciones máximas indicadas en la norma UNI EN 14594:2005: pérdida hacia el interior inferior al 0,05%, resistencia respiratoria inferior a los 5,0 mbares en condiciones de flujo máximo (5 bares), sobrepresión constante en el interior de la prenda en condiciones de flujo mínimo (3 bares) y nivel de ruido inferior a 80 db(A).

Escafandra Sprayguard® BWP

Características técnicas: DPI de Categoría 3 Tipo 4-B (Protección NBC), equipo respiratorio de línea de aire comprimido de flujo continuo de clase 4/A, presión en el interior de la prenda: ≥ 0,9 mbar, resistencia respiratoria: ≤ 3,7 mbares, nivel de ruido medio: 64,625 db(A) a 3 bares y 73,775 db(A) a 5 bares, y pérdida hacia el interior: ≤ 0,004 %.

Escafandra Jetguard® BWP

Características técnicas: DPI de Categoría 3 Tipo 3-B (Protección NBC), equipo respiratorio de línea de aire comprimido de flujo continuo de clase 4/A, presión en el interior de la prenda: ≥ 0,6 mbar, resistencia respiratoria: ≤ 2,9 mbares, nivel de ruido medio: 74,1 db(A) a 3 bares y 79,15 db(A) a 5 bares, y pérdida hacia el interior: ≤ 0,0019.  

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