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ART.TÉCNICO

Exoesqueletos: la nueva ergonomía

09/01/2019 - Daniel Rivera, Product Manager de Ergonomía de Iturri
Los exoesqueletos son equipos que se acoplan al cuerpo de un trabajador con el fin de que realice una determinada tarea con menor exigencia física. Este concepto encaja como un guante en la clásica definición de ergonomía (adaptación del trabajo a la persona), con el matiz de que, en este caso, la adaptación se produce gracias a un equipo que el usuario “lleva puesto” y no a una modificación del puesto de trabajo o del entorno.

El efecto del uso de un exoesqueleto debe ser, por definición, una menor exigencia física de la tarea a realizar, lo que implicará que el riesgo de que el trabajador sufra trastornos musculoesqueléticos (TME) también sea menor. 

Podemos resumir de lo anterior que un exoesqueleto es un equipo que tiene como objetivo la prevención de los TME producidos por tareas físicamente exigentes. Representan, por tanto, una nueva forma de enfocar la ergonomía. Ni que decir tiene que, siguiendo los principios de la actividad preventiva, y siendo el exoesqueleto una prevención “personal”, debe ser elegida una vez se hayan agotado otras vías como el rediseño del puesto o el uso de ayudas mecánicas. 

En el estado actual de avance de esta tecnología, la mayor parte de los exoesqueletos existentes en el mercado son exoesqueletos “pasivos”, no tienen un motor que aumente o complemente la capacidad del usuario, sino que aprovechan la propia fuerza del trabajador para, por medio de muelles o cintas elásticas, trasladar parte del esfuerzo de unos grupos musculares a otros. Los grupos musculares de destino de este esfuerzo suelen situarse en el tren inferior del cuerpo (caderas, piernas) que es la parte más preparada para soportarlo desde un punto de vista biomecánico. 

Influencia de la industria de la automoción

Los exoesqueletos son fruto de una ardua labor de investigación y desarrollo que ha sido posible, en buena parte, gracias al apoyo de la industria de la automoción. Un caso paradigmático es el exoesqueleto Noonee, la “silla sin silla” (chairless chair en inglés) desarrollada gracias al auspicio de Audi, que se ha convertido en una empresa “veterana” dentro de este mundo en constante evolución. 

Así, no es de extrañar que la mayor parte de los exoesqueletos se utilicen para ayudar en posturas especialmente dañinas que se repiten en la industria de la automoción, por ejemplo:  

  • Los trabajos con los brazos alzados a la altura de los hombros, con el cuello inclinado hacia detrás, que se produce en puestos de montaje en los que el chasis se desplaza sobre los trabajadores. 
  • Las tareas en las que el tronco se inclina hacia delante, tanto en posición mantenida como realizando inclinaciones y levantamientos de forma repetida. 

La influencia de estas y otras posiciones provocan que, dentro de la industria de la automoción, más del 90% de los días de baja por TME corresponden a espalda y a miembros superiores, con una menor importancia de los sufridos en miembros inferiores. Es, por tanto, en estos puntos donde se han centrado los desarrolladores de exoesqueletos para cubrir las necesidades de la industria. 

Exoesqueletos como el mencionado Noonee, cuyo objetivo es la adopción de posturas más ergonómicas; Laevo, que limita el esfuerzo muscular en posturas con el tronco inclinado hacia delante; o SkelEx, que permite mantener los brazos elevados a la altura de los hombros reduciendo el esfuerzo necesario para ello, ayudan a reducir los TME de empleados de Audi, Ford, Mercedes, y otros fabricantes que ya han incorporado los exoesqueletos en sus fábricas de todo el mundo. 

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

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