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ART.TÉCNICO

La importancia de una ergonomía adecuada en los talleres de automoción

11/01/2019 - José Luis Cebrián Angulo, responsable de Prevención de umivale
Actualmente los trastornos musculoesqueléticos de origen laboral constituyen una de las principales causas de enfermedad relacionadas con el trabajo.

En España el 46% de los trabajadores afirma sufrir dolor de espalda y el 45% sufre dolor muscular de hombros, cuello y extremidades superiores, según la 6ª Encuesta Europea sobre las Condiciones de trabajo (EWCS) que publica la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo, Eurofound (2015).

En los talleres de automoción los trabajadores trabajan manipulando ruedas, baterías, piezas de coches, cajas de cambios, tubos de escape, puertas, radiadores o paragolpes. Elementos que pueden obligar al trabajador a adoptar posturas forzadas y realizar esfuerzos que se relacionan con el aumento del riesgo de padecer trastornos musculoesqueléticos o TME como dolores de cuello, espalda y extremidades superiores (brazos, manos y muñecas) entre otros. 

Debido a ello, es necesario adoptar desde la empresa unas medidas preventivas de carácter ergonómico adecuadas, para evitar problemas de salud derivados del trabajo. 

A continuación detallamos las principales actividades y factores de riesgo que pueden provocar problemas de tipo ergonómico, junto con una serie de recomendaciones ergonómicas con objeto de evitar o reducir dichos riesgos dentro del ámbito de aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31/95 de 8 de diciembre de 1995.

Así, como principales riesgos de tipo ergonómico en los talleres de automoción podemos citar los siguientes:

  1. La manipulación manual de cargas: cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento (de acuerdo con lo descrito en el RD 487/1997). 
  2. El manejo de herramientas y equipos de trabajo: las herramientas deben de adaptarse a las tareas que se ejecutan y a las características de los trabajadores. Si esto no se produce, se pueden generar problemas ergonómicos como la reducción del rendimiento por mala adaptación a la tarea o al usuario, problemas de seguridad al materializarse accidentes y lesiones traumáticas (cortes, contusiones, abrasiones, etc.) y la aparición de lesiones musculoesqueléticas de tipo acumulativo. Los principales factores que influyen en el desarrollo de estas lesiones son:

    a. Fuerzas elevadas (agarres intensos, presiones de los tejidos blandos...).
    b. Posturas inadecuadas o forzadas (desviaciones de la muñeca, giros...).
    c. Elevada repetitividad.
    d. Falta de descansos que permitan la recuperación.

  3. La adopción de posturas de trabajo forzadas: la aparición de TME asociados a las mismas depende de varios aspectos. En primer lugar, de lo forzada que sea la postura, en segundo lugar del tiempo que se mantenga de modo continuado, y finalmente de la frecuencia o de la duración de la exposición a posturas similares a lo largo de la jornada. Cuanto más alejadas se encuentren las posturas adoptadas de las posiciones naturales/neutras y, simultáneamente, más veces se repitan o más tiempo se mantengan mayor es el riesgo. Pueden provocar molestias, incomodidad, limitaciones funcionales o dolor persistente en articulaciones, músculos, tendones, etc.

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

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