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ART.TÉCNICO

Alérgenos de ácaros de polvo en moquetas

18/07/2019 - Alfonso García Cardó, Health & Safety Manager-Groupe Armonia España
Resulta común que las empresas opten por disponer de moqueta en sus oficinas por diferentes motivos: evitar o reducir el ruido que genera el calzado al caminar sobre parquet u otras superficies, por estética, etc.

Al disponer de moqueta es habitual plantearse cada cuánto y cómo se debe limpiar, así como determinar si realmente existen riesgos biológicos importantes para las personas que trabajan en ese espacio o qué puede hacer la empresa para eliminar o reducir dichos riesgos.

Ácaros

Existen más de 50.000 especies descritas de ácaros y alguna de estas especies son vectores de enfermedades infecciosas o enfermedades alérgicas. La especie más abundante en alfombras y moquetas es la Dermatophagoides pteronyssinus (Der p1) y la Chortoglyphus arcuatus, pero la especie que tiene mayor incidencia clínica en la alergia respiratoria son del género D.pteronyssinus y Dermatophagoides faringe (Der f1). La especie D.faringe predomina habitualmente en la península ibérica excepto en las zonas costeras dónde la especie preferente es la D.pteronyssinus.

Factor de riesgo

No es el ácaro en su conjunto el que genera alergia, lo es principalmente los alérgenos de los ácaros (sus excrementos), ácaros muertos y rara vez los huevos. Estos son los factores desencadenantes más comunes de la alergia perenne, dermatitis atópica y de los síntomas del asma, que se dispersan en un polvo fino que es inhalado por la persona.

Los ácaros viven entre dos y tres meses, en los cuales realizan una o dos puestas de huevos, las cuales suelen contener entre 20 y 40 huevos. Tendremos en cuenta que cada 3 meses, si no hacemos nada por eliminarlos, la población de ácaros puede multiplicarse por 80.

Para que existan ácaros deben presentarse las siguientes condiciones:

  • Humedad relativa (HR): es el factor más relevante que incide sobre los ácaros puesto que requieren de una HR elevada. Cada tipo de ácaro necesita unos niveles óptimos de HR, por ejemplo, D.faringe (>50%), D.pteronyssinus (>75%). Por tanto, si no tienen estos niveles de HR a los 6-11 días mueren por falta de agua.
  • Temperatura: este factor ambiental también varía en base a la especie de ácaro, siendo las temperaturas óptimas: D.faringe (27,5 ºC), D.pteronyssinus (25 ºC). En general, se desenvuelven en condiciones óptimas con temperaturas superiores a 20 °C.
  • Los ácaros se alimentan principalmente de células epiteliales que perdemos continuamente y en menor grado de papel.
  • Ventilación: facilita la existencia de ácaros una deficiente ventilación que, generalmente, está asociada con sistemas de ventilación centralizados.- En altitudes superiores a los 1100 m sobre el nivel del mar, raramente los ácaros sobreviven.

Evaluación del riesgo

Tendremos en cuenta que la sensibilización a los alérgenos de ácaros pueden ser tanto de origen laboral o próximos al centro de trabajo (depósitos de algodón, plumas), como no laboral (anafilaxia por ingestión de alimentos contaminados por grandes cantidades de D.farinae, como harinas, pizzas, pescado y legumbres, entre otros). Por ello, además de analizar las condiciones de trabajo debemos tener en cuenta otros factores de riesgo.

Para empezar a valorar el riesgo deberíamos estar ante un número determinado de casos, ya que la mayoría de enfermedades alérgicas afectan entre un 15-20% de la población.

Accede a la información completa del artículo en este enlace.

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