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ART.TÉCNICO

Lo que debemos conocer de la gestión de residuos en el sector limpieza

22/05/2018 - Tesis-División Seguridad y Medio Ambiente
Limpiar consiste en, básicamente, mover materia de un lugar a otro. Es decir, quitamos, la suciedad de las superficies que queremos limpiar y la trasladamos mediante sistemas físicos y químicos hacia otro lugar para su tratamiento, ya sea para su acumulación, eliminación, incineración, reciclaje o el proceso que sea adecuado

Y este concepto tan genérico es el que puede generar situaciones de riesgo en los trabajadores del sector de la limpieza y el personal que gestiona esta “materia”, estos residuos: las posibilidades dependerán muchísimo del entorno en que se han generado.

Riesgos mecánicos

Los riesgos mecánicos son de los más asequibles a la hora de evaluar y a la vez son los que quizás más veces causan lesiones. La gestión de residuos en el sector de limpieza empieza en el mismo lugar donde se colecta la basura. Es decir, desde el primer instante. Estamos hablando de materia que a veces es visible e identificable, pero puede ocurrir que no se dé el caso como cuando se recogen papeleras: los papeles pueden ocultar objetos punzantes o cortantes (cristales de un vaso roto, por ejemplo) depositados inadecuadamente, se puede romper la bolsa si contiene objetos pesados con el consiguiente riesgo de lesión por caída de objetos. Aparte, hay que adoptar las consiguientes medidas ergonómicas en caso de pesos de estas (no será el mismo el de una papelera de una oficina con unos pocos papeles que un contenedor de residuos de una cocina industrial) para evitar sobreesfuerzos, movimientos repetitivos o posturas forzadas.

Otro riesgo mecánico que puede producirse es la proyección de partículas en el proceso del vertido al contenedor (tirar una bolsa de basura en un lugar con presencia de polvo, por ejemplo, puede provocar que se proyecte).

Por lo tanto, va a ser clave, a parte de una adecuada coordinación empresarial (el sector de la limpieza casi siempre trabaja en instalaciones ajenas), un esfuerzo de atención del trabajador para adelantarse a los posibles riesgos y un escrupuloso seguimiento de la medidas preventivas y uso de los EPI.

Riesgos químicos

Los riesgos químicos habitualmente se enfocan en los agentes detergentes que se manipulan en el proceso de limpieza. Pero no terminan ahí: en la manipulación de productos químicos peligrosos este riesgo continúa vigente con los residuos de los envases dado que continúan conteniendo (aunque en poca cantidad) producto peligroso y este tendrá capacidad lesiva. En consecuencia, habrá que tener cuidado con los envases vacíos procurando mantenerlos siempre cerrados para que no se libere el contenido y evitar que se rompan. Depositarlos en el lugar que toque para su posterior gestión, perfectamente identificados, es imprescindible para una gestión preventiva correcta.

Pero no termina ahí la labor preventiva. Hay que tener muy en cuenta el tipo de instalación que se está limpiando dado que podemos encontrar que los residuos que se generan son peligrosos de por sí, indistintamente de los detergentes que se usen. Evidentemente el personal de limpieza debe estar previamente avisado y disponer de medidas preventivas adecuadas, fruto de una correcta coordinación empresarial. Esta situación se puede dar en sectores industriales que hayan subcontratado el proceso de limpieza (farmacéutico, químico, alimentario, etc.): será imprescindible una buena comunicación entre la empresa de las instalaciones y la de limpieza, para evitar que por omisión se exponga a los trabajadores a riesgo químico.

Puede leer el artículo completo, aquí.

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