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NOTICIA

El control de plagas urbanas: un enfoque de prevención en los trabajos de DDD

04/07/2017 - Luz Barroso, Técnica de Prevención de Riesgos ASPB
El medio urbano es un ecosistema relativamente reciente. Si bien diferentes especies animales se han adaptado perfectamente a este nuevo medio, el ecosistema como tal está poco estructurado y no presenta la estabilidad biológica necesaria para su autorregulación.

Este hecho provoca que algunas especies proliferen en exceso sin ningún tipo de control biológico, tomando en ocasiones la consideración de plagas, debido a que interfieren negativamente en las actividades humanas, ocasionando daños a bienes y servicios y generando riesgos sobre la salud de las personas.

Los métodos utilizados para combatir plagas se han basado desde el inicio en la utilización de agentes químicos de acción insecticida, raticida, acaricida u otros, en función del organismo causante de la plaga. Sin embargo, el avance científico y técnico experimentado revela que las intervenciones de control vectorial con agentes químicos presentan en ocasiones problemas y dudas relacionadas con la salud de las personas y el medio ambiente. Cabe recordar que los biocidas son sustancias que pueden resultar extremadamente peligrosas para la salud humana, debido a los efectos nocivos que desencadenan en los sistemas biológicos, pudiendo dar lugar a intoxicaciones que en determinadas circunstancias pueden resultar incluso letales. Esto ha hecho replantear las estrategias de control y en la actualidad se combaten las plagas en el marco del concepto del control integrado de plagas.

Se entiende por control integrado de plagas la combinación de procedimientos de carácter físicos, químicos o biológicos utilizados para combatir las plagas, o bien una estrategia de control orientada a mantener ciertas especies nocivas por debajo del umbral de tolerancia, basándose en principio en los factores naturales de mortalidad y aplicando posteriormente métodos integrados de lucha.

En aquellos casos que no haya alternativa al control químico, aunque las sustancias que se utilizan actualmente no tienen el grado de toxicidad de hace unos años, debemos extremar las medidas de prevención de los riesgos derivados de una mala praxis o ineficaz protección durante la manipulación y aplicación de los biocidas.

Para leer el artículo completo accede a este enlace

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