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ART.TÉCNICO

La seguridad en operaciones con drones

22/10/2019 - Gabriel Palacios Hernández, director de operaciones con drones del operador Sacyr
En mi artículo anterior publicado en la revista hablaba sobre las diferentes utilidades que pueden tener los drones y cómo la seguridad puede ser mayor al utilizar esta herramienta. En esta ocasión, me gustaría dar a conocer todo lo que se debe hacer para que la propia operación con un dron sea segura y se realice con el menor riesgo posible.

En mi artículo anterior publicado en la revista hablaba sobre las diferentes utilidades que pueden tener los drones y cómo la seguridad puede ser mayor al utilizar esta herramienta.

En esta ocasión, me gustaría dar a conocer todo lo que se debe hacer para que la propia operación con un dron sea segura y se realice con el menor riesgo posible.

Porque, al contrario de como alguna gente piensa, no es llegar, encender motores y volar. Detrás de ese momento, y durante el mismo, hay una gran cantidad de trabajo a realizar, con una potente carga preventiva.

Viabilidad de la misión

Lo primero es evaluar la viabilidad de la misión. Debemos establecer si es posible el vuelo. Muchos son los factores que influyen para determinar si podemos o no volar, atendiendo a la normativa actual (R.D. 1032/17 de 15 de diciembre): proximidad de aeropuertos o zona dentro de espacio aéreo controlado; zona a volar dentro de núcleo urbano; zonas prohibidas o restringidas al vuelo; prohibición de realizar fotografías aéreas; necesidad de coordinación con aeródromos; necesidad de solicitar autorización a la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea)… Afortunadamente, se cuenta ya con herramientas como “Enaire drones” o como “Insignia”, que nos facilitan esta labor.Para ello se realiza lo que se denomina una “comunicación práctica de la operación” que incluye, además, una evaluación de riesgos en la que se analizan los riesgos inherentes a la operación con un dron.

Puesta en marcha

Una vez que se ha llegado a la conclusión de que la operación es viable, se han realizado las coordinaciones o se han pedido los permisos oportunos, empezamos a “ponernos en marcha”. En algún caso hay que comunicar al aeródromo cercano el día que tenemos previsto operar, para coordinarnos con él. También hay que estudiar la meteorología prevista: vientos, nubes, visibilidad y, muy importante, el índice Kp, que nos indica si se prevé una tormenta solar, que puede afectar a la electrónica de nuestro aparato.  Y, además de esto, debemos realizar un plan de vuelo en el que se indique claramente qué puntos vamos a sobrevolar, a qué altura y con qué velocidad, lo que nos permitirá evaluar la duración de la misión.Con todos estos datos, decidiremos si, finalmente, nos vamos a “volar”.

Comprobaciones

Una vez en la zona donde se va a desarrollar el vuelo, deberemos realizar una serie de comprobaciones antes de despegar. Lo primero y fundamental para mí, comprobar “in situ” que aquellas condiciones meteorológicas que se preveían, realmente se están cumpliendo. Existen ya varias aplicaciones que nos indican los distintos parámetros a tener en cuenta, alguna de ellas específicas para el vuelo con drones.

Seguidamente, deberemos analizar si esa zona donde vamos a volar se corresponde con lo que hemos estudiado en la oficina previamente. Deberemos tener en cuenta la localización de cables eléctricos, alturas del terreno que pueden no coincidir con lo previsto, personal, maquinaria o construcciones situados en los alrededores que no podíamos prever que estuvieran cuando estudiamos la misión.

Seguidamente, deberemos señalizar o balizar la zona en la que vamos a despegar, deberemos identificarnos como “pilotos de drones” utilizando los equipos de protección individual necesarios (calzado de seguridad, chaleco reflectante, casco…).

Por supuesto, antes de comenzar a volar, se debe realizar un chequeo de todo el equipo. Aquí, como en la aviación tradicional, nos apoyamos en listas de chequeo en las que comprobaremos que el firmware del equipo, de la emisora, del móvil o tablet, están actualizados; realizaremos una inspección visual, centrándonos en las hélices, estructura del dron, gimbal y cámara, etc.; comprobaremos la carga de las distintas baterías, la activación del GPS, la calibración de la brújula,…

Una vez que despegamos, y antes de comenzar la misión propiamente dicha, debemos comprobar que todos los mandos responden correctamente, que los datos de altura, carga de batería, distancia, satélites sintonizados son correctos, que la señal de vídeo es de calidad. Es muy recomendable realizar un vuelo a baja altura comprobando todo lo anterior, antes de realizar el trabajo que nos han encomendado.

Puedes leer el resto del contenido en el siguiente enlace.

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