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ART.TÉCNICO

La seguridad y la salud en el trabajo también es cuestión de género

Un proyecto a medida: “InGePre” 07/09/2018 - Carmen Alvarado Escolano, coordinadora técnico de la Subdirección general de Prevención, Calidad y Comunicación de Fraternidad-Muprespa
Las Administraciones públicas promovemos la efectividad del principio de igualdad entre mujeres y hombres, considerando las variables relacionadas con el sexo tanto en los sistemas de recogida y tratamiento de datos como en el estudio e investigación generales en materia de prevención de riesgos laborales.

Todo esto, con el objetivo de detectar y prevenir posibles situaciones en las que los daños derivados del trabajo puedan aparecer vinculados con el sexo de los trabajadores (artículo 5.4 de la Ley 31/1995).

Muestra de ello es el proyecto de integración del género en la prevención de riesgos laborales INGEPRE, que en marzo se presentó en Oviedo y que tiene como objeto fundamental sentar las bases para una efectiva integración de la perspectiva de género en el ámbito preventivo a medida para la empresa asturiana.

Se enmarca dentro del convenio de colaboración suscrito entre el Instituto Asturiano de Prevencion de Riesgos Laborales, el Instituto Asturiano de la Mujer y Fraternidad-Muprespa, cuyo objeto es el establecimiento de un marco de trabajo común para la planificación y ejecución del análisis o estudio relacionado con la prevención de riesgos laborales y salud laboral con perspectiva de género.

Se está trabajando con los cuatro sectores de la provincia asturiana en los que la siniestralidad laboral de las mujeres ha sido más significativa: servicios de comidas y bebidas, servicios a edificios y actividades de jardinería,  asistencia en establecimientos residenciales y actividades de servicios sociales sin alojamiento  (hostelería, limpieza, personal de residencias de ancianos, servicios de acompañamiento etc.), para ofrecer las mejores prácticas preventivas desde el punto de vista de género que ya se están llevando a cabo y que servirán de referencia a los empresarios y técnicos de prevención.

El grupo de trabajo está formado por:

  • Helena Abigail Rodríguez González, jefa del Servicio de Salud Laboral del Instituto Asturiano de PRL.
  • María Paz Martín Díaz, jefa del Área de Planificación y Programación del IAPRL.
  • Ana Fernández Castro, directora de Delegación Gijón de Fraternidad-Muprespa (MCSS Nº 275).
  • Carmen Alvarado Escolano, coordinadora técnica, Subdirección General de Prevención, Calidad y Comunicación de Fraternidad-Muprespa (MCSS Nº 275).
  • Florentina Álvarez Rubio, coordinadora de la Escuela de Emprendedoras y Empresarias de Asturias.
  • Laura Álvarez Perera, integrante de la Junta Directiva y fundadora de la Asociación Asturiana de Técnicos Especialistas en Prevención (ASATEP).
  • Natalia García Cuadra, integrante de la Junta Directiva y fundadora de la Asociación Asturiana de Técnicos Especialistas en Prevención (ASATEP)

En estos momentos del año tenemos abierta una encuesta de toma de datos sobre las medidas habituales que se llevan a cabo en los 4 sectores. La información que se está recopilando asentará la ruta del camino a seguir y nos permitirá sacar conclusiones nuevas y confirmar la idoneidad de lo que ya se está implantando en el Principado de Asturias.

Razones que convencen

Es importante no perder una de las perspectivas centrales que continúa motivando a Fraternidad-Muprespa en ocuparse de la importancia de la promoción de la seguridad y salud de la mujer trabajadora, el contexto actual y las modalidades de trabajo diferentes. Las mujeres en el desarrollo de su actividad laboral con frecuencia se ven afectadas por numerosos condicionantes como pueden ser:

  • Realización de la actividad laboral en sectores de actividad tradicionales  que implica que los riesgos a los que están expuestas sean más específicos que para el colectivo general de trabajadores.
  • Falta de desarrollo legislativo específico en materia de prevención de riesgos laborales en algunos de dichos  sectores.
  • Exigencias sociales añadidas al puesto de trabajo por el hecho de ser mujer y distribución estereotipada de roles y puestos a desempeñar.
  • Diferencias corporales, factores fisiológicos y biológicos como son la maternidad y la lactancia que implican condiciones específicas temporales a la hora de realizar tareas determinadas.
  • Necesidad de compatibilizar la jornada laboral con la atención al entorno familiar. Falta de tiempo para el propio desarrollo personal. Es evidente que para muchas mujeres conciliar las responsabilidades laborales y no laborales sigue siendo el principal obstáculo que les impide avanzar en el trabajo, están expuestas a la pobreza de tiempo.

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

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