cabecera home
Edición impresa Ver sumarios Suscribete
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
ART.TÉCNICO

Por una PRL eficaz y actualizada para la mujer

12/09/2018 - Encarna Abascal Pérez, secretaría técnica nacional de prevención de riesgos laborales CSIF
El mundo laboral está en continua evolución, pero la seguridad y la salud en el trabajo desgraciadamente no lo hacen al mismo ritmo; menos aún a la hora de aplicarse en las condiciones laborales de la mujer.

Si alguien tiene duda sobre la necesidad de desarrollar la seguridad y salud laboral de manera específica para la mujer, la respuesta es sí.

Por eso, es importante impulsar una reflexión sobre los aspectos que se deben promover para mejorar la prevención con enfoque de género. Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, asumimos este reto para mejorar y avanzar en los centros de trabajo, también desde la perspectiva de las necesidades de las mujeres.

CSIF, como no puede ser de otra manera, considera que tanto hombres como mujeres deben acceder de forma igualitaria y sin ningún tipo de discriminación al trabajo, en las mismas condiciones laborales, de dignidad y seguridad. Por ello, apostamos por incluir en las evaluaciones de riesgos, estudios específicos y perfiles diferenciadores de las condiciones de trabajo y salud entre trabajadores y trabajadoras. Esta puede ser una de las principales medidas para promover la protección desde un punto de vista de género, teniendo en cuenta las especificidades de hombres y mujeres y las situaciones de vulnerabilidad.

La incorporación de la mujer al mundo laboral hizo necesaria la adaptación tanto de los equipos de trabajo, como de los equipos de protección individual a su anatomía y fisiología. Pero todavía es una tarea prácticamente pendiente y obviada en las estrategias tanto europeas como españolas de seguridad y salud en el trabajo. ¿Por qué no interesa invertir en estudios, investigación y programas preventivos al respecto?

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social sobre siniestralidad laboral (enero-abril 2018), el número de accidentes laborales de trabajo con baja sufridos por mujeres es de 48.551 (1.200 más respecto al año anterior), a los que habría que sumar todos aquellos “accidentes invisibles” que no se comunican por miedo a las consecuencias.

Por otra parte, CSIF propone incluir una variable en los estudios técnicos y ergonómicos con perspectiva de género, para así actualizar los parámetros hasta ahora insuficientes en la fabricación y utilización de los equipos de protección individual (EPI). En definitiva, para adaptarlos al cuerpo de la mujer.

Actualización enfermedades profesionales

Otra situación urgente que debemos abordar es la actualización del cuadro de enfermedades profesionales, aprobado en el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, y que habiendo pasado 12 años, ha quedado obsoleto, tanto en el listado de afecciones, como en las actividades y profesiones contempladas. Así, reclamamos una actualización del real decreto teniendo en cuenta estudios con perspectiva de género que valoren las características fisiológicas de la mujer, a la hora de determinar las enfermedades profesionales.

Nos encontramos una situación similar a la hora de establecer los valores límites ambientales (valores de referencia para las concentraciones de los agentes químicos en el aire), ya que para su cálculo no se tienen en cuenta las características específicas de la mujer. La introducción de esta variable favorecería la reducción de las enfermedades profesionales y/ o derivadas en el trabajo comunicadas por las mujeres.

Así, en líneas generales, se deberían incluir parámetros acordes a la mujer en las actuaciones de la vigilancia de la salud, ya que hasta ahora se realizan con parámetros y valores masculinos.

Y desde luego, debemos de seguir trabajando para erradicar las situaciones de discriminación que se producen como consecuencia del rol de género derivado de la maternidad y que provoca que el cuidado de los hijos y mayores, así como los permisos (retribuidos y no retribuidos) sigan recayendo de manera mayoritaria sobre los hombros de las mujeres.

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

Volver

News FSL

MANTENTE INFORMADO: suscríbete GRATIS a nuestra Newsletter