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ART.TÉCNICO

La calidad del aire en las cabinas de los aviones comerciales y su posible toxicidad

29/12/2014 - Inmaculada Martínez Arroyo, responsable del Departamento de Comunicación e Imagen del Sector Aéreo y Servicios Turísticos de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras (FSC-CCOO)
Los posibles efectos tóxicos que se pueden producir por la circulación de agentes contaminantes externos en el flujo del aire en las cabinas de pasajeros de aviones comerciales.

Una apropiada calidad del aire es esencial para la salud y bienestar en espacios cerrados. Generalmente, relacionamos el “aire interior” de estos espacios cerrados con edificios y viviendas. Por eso, muchos de los esfuerzos para que las personas cuenten con un aire de calidad se centran en ese tipo de zonas. Sin embargo, apenas tenemos en cuenta lugares como los aviones, espacios cerrados en los que se concentra una cantidad considerable de personas y en los que el aire es recirculado en un espacio en el que los pasajeros no tienen ninguna posibilidad de modificar las condiciones de dicho aire.

Desde el Sector Aéreo y Servicios Turísticos de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO consideramos que la posible contaminación del aire en cabina de los aviones comerciales es un campo merecedor de investigación en lo que a calidad del aire interior se refiere, especialmente teniendo en cuenta las particularidades de este espacio en el cual los ocupantes no tienen la posibilidad de abandonar el lugar en el que se hallan, además de encontrarse a una menor presión y humedad que en otros ambientes.

Presurización de cabina

La presión atmosférica a la altitud que opera un avión comercial es tan baja que las moléculas de aire están tan separadas entre sí que hacen que el mismo aire pueda ser irrespirable. La función de los compresores de los aviones es mantener una altitud de cabina inferior a la altitud de vuelo en estos niveles, lo cual se obtiene comprimiendo el aire que entra del exterior, de manera que se obtenga una cantidad de oxígeno suficiente por unidad de volumen de aire para que sea respirable, garantizando así la seguridad y el confort de los ocupantes. A esto se le llama presurizar la cabina. Sin la presurización de la cabina se puede sufrir fatiga, dolor de cabeza, mal de montaña o incluso hipoxia por falta de oxígeno. 

El aire que se introduce en la cabina no tiene manera de salir, por lo que las aeronaves cuentan con una válvula (“outflow valve”) que regula la presión en casos de exceso en la cabina, protegiendo así la estructura de la aeronave de una carga excesiva. 

La calidad del aire en cabina

La presurización de la cabina, necesaria para compensar la presión atmosférica producida por la altitud que alcanzan las aeronaves, se realiza en la inmensa mayoría de los aviones comerciales por aprovechamiento del aire que entra del exterior y es comprimido, método conocido como Bleed Air o “aire de sangrado”. Los aviones comerciales con este sistema de aprovechamiento de aire entraron en funcionamiento a principios de los años 60. Este sistema está diseñado para conducir el aire comprimido desde los motores al suministro de ventilación de la cabina. 

El problema llega cuando ciertas partes del motor pierden aceite lubricante. En teoría, tanto el aceite lubricante de los motores, como el fluido hidráulico, deberían permanecer confinados en los compartimentos requeridos para su función. En la práctica, el diseño del motor asume pérdidas en su sellaje por diversos motivos: por el propio diseño del motor, por un mantenimiento defectuoso, por subidas de presión temporales (despegue y aterrizaje) y por desgaste de las piezas de sellaje.

En condiciones normales, si todos los sellados correspondientes están en buenas condiciones no debería ocurrir nada, pero prácticamente no es así. A veces, a través de alguno de estos sellos, por el desgaste propio del tiempo, o simplemente porque los fallos mecánicos se dan con relativa frecuencia, una cierta cantidad de ese aceite escapa, es calentado a las altas temperaturas a las que se encuentran los motores y penetra en la cabina.

Accede al contenido completo de este artículo sobre la calidad del aire en las cabinas de los aviones comerciales y su posible toxicidad en este enlace.

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