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ART.TÉCNICO

La cultura de la seguridad vial en las empresas

04/12/2015 - Cristina Catalá, coordinadora de Proyectos de FESVIAL
Los accidentes de tráfico son un problema social, económico y de salud que requieren de la implicación general de la sociedad, incluidas las empresas.

Los desplazamientos por motivos de trabajo producen gran parte de la movilidad que se genera diariamente, sobre todo los días laborales, puesto que es la actividad laboral la que más mueve a la población. Estos desplazamientos pueden deberse al traslado de los trabajadores del hogar a su puesto de trabajo y a la inversa, o bien son desplazamientos que forman parte de las propias funciones del trabajo que se desempeña.

Entre los medios de transporte utilizados, el vehículo privado sigue siendo al que mayor uso se le da, ocasionando muchas veces tráfico denso y atascos, sobre todo coincidiendo con las horas más comunes de entrada y salida de los centros de trabajos. Pero el principal inconveniente de ponerse al volante de un vehículo no es el tiempo que se va a tardar en llegar a su destino, o el consumo de combustible, sino el riesgo de sufrir un accidente de tráfico. Desgraciadamente, en nuestro país se producen más de 1.600 víctimas mortales por accidente de tráfico al año y miles de heridos graves y leves. Conducir un vehículo implica exponerse a unos factores de riesgo que pueden ocasionarnos, en un momento dado, un accidente de circulación.

En los últimos diez años la accidentalidad en carretera y zonas urbanas ha descendido considerablemente. Este descenso ha sido posible sobre todo al cambio de comportamiento de muchos conductores, así como a la puesta en marcha de políticas preventivas por parte del Gobierno, y acciones realizadas por entidades preocupadas por la seguridad vial. Los accidentes de tráfico son un problema social, económico y de salud que requieren de la implicación general de la sociedad, incluidas las empresas.

Gestión de la prevención

Los accidentes que ocurren en los desplazamientos que realizan los trabajadores al ir o volver del lugar de trabajo –esto es, “in itínere”– así como aquellos que ocurren cuando el trabajador se desplaza de un lugar a otro para ejercer una actividad laboral o una misión profesional –“en misión”– son competencia de la gestión de la prevención de riesgos laborales en las empresas, según se recoge en el artículo 115.2 de la Ley General de la Seguridad Social.

Incluir la seguridad vial laboral en los planes de prevención implica desarrollar acciones y estrategias que contribuyan a minimizar los riesgos de los trabajadores en sus desplazamientos. Prevenir los accidentes de tráfico laborales no solo es responsabilidad de las grandes compañías: todas las empresas, incluidas las pymes, microempresas y autónomos deberían actuar en esta línea.

Cualquier accidente de tráfico ocurrido en cualquier ámbito tiene consecuencias negativas, entre ellos daños humanos en caso de que se produzcan pérdidas de vidas o heridos, costes materiales, sanitarios y administrativos. Si el accidente es laboral, a la empresa además le va a suponer unos costes económicos directos por los días de baja del trabajador accidentado, pérdida de negocio por el posible retraso del transporte o pedido debido al accidente, primas del seguro, coste de contratar a un nuevo empleado para sustituir al accidentado, etc. además de costes indirectos que no son cuantificables pero que pueden suponer un perjuicio para la empresa como desmotivación de los empleado, mala imagen…

Programas y actuaciones

El coste de prevenir los accidentes laborales es generalmente mucho menor que el gasto económico de los daños personales y que los perjuicios materiales causados por los mismos. Con programas y actuaciones de prevención de accidentes viales laborales se pueden evitar, además de pérdidas y daños humanos, importantes mermas económicas. Para ello no se necesitan grandes presupuestos. Pequeñas acciones de información y concienciación también contribuyen a evitar que se produzcan, desde desarrollar un plan de movilidad y seguridad vial en la empresa para conocer cómo se desplazan los trabajadores a su centro de trabajo, a qué riesgos están expuestos, qué rutas realizan, etc. e implantar medidas preventivas, hasta acciones más modestas como mensajes de concienciación a los trabajadores, cursos de seguridad vial online, establecer normas en la empresa que eviten riesgos al volante como el uso del teléfono móvil mientras se conduce o el consumo de alcohol en comidas de empresa. Todas ellas contribuyen a prevenir los accidentes de tráfico. Lo importante es que desde las empresas se promueva la cultura de la seguridad vial.

En ocasiones las empresas no contemplan la seguridad vial en sus planes de prevención por falta de información o porque no saben por dónde empezar. Para promover la introducción de la cultura de la seguridad vial en las empresas, desde las Administraciones y entidades dedicadas a la seguridad vial se están desarrollando herramientas que explican y guían a las empresas cómo prevenir estos accidentes a través de diferentes acciones. También se están generando canales de información y formación a través de los cuales las empresas intercambian sus buenas prácticas en seguridad vial laboral y se recoge información útil para facilitar a las empresas que apliquen medidas efectivas.

Implantar la cultura de la seguridad vial en las empresas tiene grandes ventajas sin precisar una gran inversión. Prevenir los accidentes de tráfico laborales no solo contribuye a disminuir la accidentalidad general sino que aporta un beneficio económico y social a las empresas, reduciendo la exposición al riesgo de los trabajadores en sus desplazamientos diarios.

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