cabecera home
Edición impresa Ver sumarios Suscribete
Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
ART.TÉCNICO

Salud laboral y coordinación de actividades empresariales en el sector ferroviario

14/01/2019 - Rafael García Martínez, coordinador de Salud Laboral del Sector Ferroviario de CCOO
Las causas técnicas comienzan en la política y la gestión. La coordinación de actividades empresariales (CAE) surge como necesidad de un determinado modelo productivo.

Desde que el capitalismo apretó el acelerador, tras la “Segunda Guerra Mundial”, se puso un objetivo claro: cómo maximizar beneficios sin que los trabajadores se rebelaran contra el sistema productivo

Este paradigma, que en plena “Guerra Fría” funcionada con cierto equilibrio por el alineamiento en bloques y el temor mutuo, se desequilibró completamente tras la caída del “Muro de Berlín”, con toda su carga ideológica. Desde entonces, el capitalismo se mueve sin apenas antagonista. Un contrasentido peligroso, incluso para sus teóricos defensores de la libre competencia y la lucha contra los monopolios. Porque la realidad es que el capitalismo casi siempre gana a costa de que la fuerza del trabajo pierda: incluso la vida.

En el caso español parece claro que gran parte del empresariado apenas saben aplicar una receta diferente al abaratamiento de costes mediante reducción del salario y desinversión en prevención de riesgos laborales (PRL). Un somero paseo por las reformas laborales habidas nos confirma la idea1

Ese abaratamiento es la justificación inconfesada de por qué se realiza la descentralización productiva bajo paraguas de distintas denominaciones: subcontratación, externalización, liberalización, privatización, etc. Mientras, formalmente, se arguyen teóricas razones: falta de capacidad productiva; puntas o periodos de mayor producción estacionales; necesidad puntual de determinada fase/elemento del producto final; falta de conexión inherente a mi producto… Razones que pueden tener cobertura desde las diversas modalidades contractuales existentes en nuestra legislación. Sin embargo, se ha preferido recurrir a externalizar, descentralizar, subcontratar, como un mecanismo dual, de adelgazar al sector público y ofrecer negocio al sector privado (o una parte de él).

Así se ha ido liquidando un importante volumen de empleos públicos (la mítica Renfe con más de 130.0002 trabajadores ahora se reduce a menos de 30.000 entre el Grupo Renfe, Adif y Adif Alta Velocidad). Y parte de los activos/actividad de ese mismo sector público se ha traspasado al sector privado (más exactamente, a determinado sector privado).

Puede acceder al contenido completo en el siguiente enlace.

Volver

News FSL

MANTENTE INFORMADO: suscríbete GRATIS a nuestra Newsletter