Formación de Seguridad Laboral 192

/ Noviembre-Diciembre 2023 54 centros de trabajo: limpieza, ergonomía y calidad del aire Texto basado en el artículo “Flee or flight” del Dr. Iyad al Attar. L os diseños de edificios de ofi- cinas se abordaban en el pa- sado dejando de lado consi- deraciones sobre calidad de aire interior. Durante décadas la gestión de las instalaciones en estos inmuebles se ha centrado principalmente en el confort térmico, la eficiencia energética y maximizar ingresos. Por este motivo, la filtración quedaba fuera de los planes de mantenimiento de los edificios. El hecho de no tener una buena filtra- ción del aire, complementaria a siste- mas de ventilación, supone riesgos para la salud laboral, que además tiene impli- caciones negativas en la productividad de los trabajadores. Durante la pandemia esto se resolvió parcialmente con la opción de filtros in- dividuales (las mascarillas), una medida de contingencia, pero no estructural. En cambio, las tecnologías de filtración del aire no se hicieron un hueco importan- te en las instalaciones de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC). El ambiente laboral exige mayores niveles de calidad de aire interior; el rendimiento de los filtros refleja avances tecnológicos, pero la falta de mantenimiento adecua- do puede tener consecuencias tan- to en la CAI, como en la eficiencia energética. Las personas que trabajan en oficinas pueden percibir el confort térmico, pero percibir la calidad de aire interior es más complejo, pues los efectos no son inmediatos. Por eso es necesario medir la CAI y obser- var señales como suciedad acumulada en rejillas, paredes, cortinas o ventanas, humedades en paredes, olores, etc. El precio de la inacción Durante años se ha conservado un mo- delo empresarial de gestión de instala- ciones basadas en filosofías de man- tenimiento poco efectivas, reutilizando filtros desechables, desconectando manómetros, subvencionando medidas reactivas, como la limpieza de serpenti- nes y conductos y centrándose en redu- cir costes, frustrando las reposiciones y actualizaciones de filtros y, por tanto, las mejoras de la CAI. Emprender mejoras de la calidad del aire en edificios de oficinas no es fácil si esas prácticas antiguas no se revier- ten. La prevalencia de fallos crónicos de los filtros, de etapas de filtración insufi- cientes, de un rendimiento deficiente de los filtros y de instalaciones con fugas, han contribuido al deterioro del aire que nos rodea en espacios interiores. Tam- bién lo ha hecho el ignorar los signos de una mala calidad del aire. Deberíamos reflexionar sobre las partidas asignadas a la filtración en los presupuestos de mantenimiento y contrastar esa inversión con el aumento del coste por absentismo por cuestiones de salud relacionadas con una mala CAI y con la menor productividad. El desafío del cambio Antes de exigir un cambio en el mantenimiento de los sistemas HVAC, en la filtración del aire y en cualquier otra práctica que pueda mejorar la calidad del aire interior, debemos tener claras la escala, la velocidad y el alcance del cambio Filtración: un componente básico de la CAI en oficinas M arta S an R omán D irectora general de AFEC Rejilla de aire cubierta de suciedad y contaminantes.

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