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25 Febrero 2017 Más información: [email protected] prl en el sector alimentario 3. Nivel de intervención: en el tercer nivel, una vez analiza- dos los distintos puestos de trabajo, identificados los puntos crí- ticos y valoradas las posibles lesiones, así como las partes afecta- das, establecimos un plan que contiene dos líneas de actuación. - Una, con la adquisición de equipos auxiliares que ayuden a manejar o reducir en la medida de lo posible la manipu- lación manual de cargas (mesas elevadoras, manipuladores, transpaletas y plataformas con ruedas inclinables), estudian- do previamente las necesidades específicas para cada caso, así como indicando al proveedor los requisitos de seguridad y ergonomía que deben cumplirse. - Y dos, con un plan de calentamientos previos al comienzo de la jornada laboral, con el objeto de disminuir el riesgo de le- siones y preparar al personal física y mentalmente para la ac- tividad laboral de la jornada. Comenzando con el personal ubicado en los puestos más vulnerables. Este plan, muy novedoso, lo diseña un preparador físico espe- cializado en la materia, en función de las necesidades específi- cas, de tal forma que el tiempo empleado por los trabajadores en prepararse al inicio del turno se traduzca en una inversión. 4. Nivel de comprobación de resultados: el último nivel se centra en comprobar que las medidas implantadas se reflejan en una reducción tanto de accidentes como de incidentes. Pero en Entrepinares no podemos permitirnos bajar la guar- dia, por lo que el plan de acción nunca se cierra. Para ello, otro paso más . Trabajamos basándonos en la mejora continua. ¿Cómo llegamos a implantar la metodología que nos lleva a establecer la mejora continua en el día a día? - Contando con las personas que están en el día a día en el puesto, que en definitiva son los mejores auditores de su en- torno laboral, a través de ideas de mejora, fortaleciendo así las condiciones de seguridad y salud, no solo de los que las presentan, sino de todos. - Y también con las personas que no están habitualmente en un puesto, ofreciendo “desde fuera” una perspectiva muy positiva (inspecciones de seguridad y salud), ya que la vorá- gine diaria en ocasiones, nos impide ver o nos hace conside- rar como normal, situaciones, hábitos, etc., que necesitan ser modificados para mejorarlos. El efecto residual se traduce en la llamada cultura preventiva, “caldo de cultivo” que hace que interioricemos e integremos la seguridad como un concepto más de nuestra rutina diaria. Siguiendo en Entrepinares en la misma línea de trabajar por y para que las personas desarrollen su actividad en un entor- no seguro, decidimos además, establecer un canal de comuni- cación diario entre fábrica y el SPP, el cual consiste en una des- cripción detallada por parte del responsable de cualquier inci- dente que le haya sucedido a un trabajador, por insignificante que creamos que sea. Una rápida comunicación reporta un do- ble resultado positivo: - Una rápida asistencia nos permite asegurarnos de que no existe dolencia (en ocasiones da la cara al día siguiente) o permitirnos minimizar e incluso eliminar la dolencia. - Conocer la causa que ha provocado una situación de riesgo, nos permite actuar en el foco del problema, evitando que vuelva a ocurrir de nuevo y que se convierta en accidente. 2. Nivel formativo e informativo: en el segundo nivel, tras fina- lizar el primero, el cual nos ha permitido saber dónde estamos, se establece una programación formativa en manipulación de cargas y movimientos repetitivos, adaptada a las necesidades concretas de cada eslabón que forma la cadena. ( Departamento técnico , responsable de diseñar las máquinas y equipos que se adquieren para las líneas de producción. Equipo de mando de producción , encargado de gestionar, liderar e inculcar cultura preventiva a los equipos que tienen a su cargo. Personal de producción , el afec- tado directamente por ser el que trabaja a diario mano a mano con el producto para que llegue al consumidor con el máximo ni- vel de calidad). Asimismo, con el fin de tener presente a diario las buenas prácticas que deben llevarse a cabo en cuanto a seguri- dad y salud, se han elaborado unas fichas informativas por pues- to, en las que se describen paso a paso las tareas que se desem- peñan y cómo se llevan a cabo. También se detalla de forma es- quemática y gráfica la manera en la que se debe trabajar para eli- minar, o minimizar en su defecto, el grado de riesgo obtenido en el estudio realizado en el nivel preventivo. Una vez analizados los distintos puestos de trabajo, identificados los puntos críticos y valoradas las posibles lesiones

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