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José Fernández Sánchez Gerente de Seguridad y Salud Aldesa

La prevención de riesgos ante un nuevo reto generacional

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Soy ingeniero civil y mi trayectoria profesional ha estado ligada desde el inicio a la prevención de riesgos. Comencé como coordinador de seguridad y salud durante mis primeros años y, posteriormente, he desarrollado mi carrera como técnico de prevención en grandes obras civiles y como responsable de un Servicio de Prevención Propio en una constructora con más de 2.500 personas.

A finales de los años 90 y principios de los 2000, la prevención de riesgos no era la salida más habitual entre estudiantes de ingeniería, pero sí una opción presente. Hoy, sin embargo, es menos frecuente que los jóvenes profesionales técnicos elijan este camino desde el inicio. Tras casi tres décadas de experiencia, son pocos los perfiles jóvenes con formación técnica que se incorporan directamente a este ámbito.

Este contexto nos sitúa ante un reto relevante: asegurar el relevo generacional en una disciplina clave para cualquier organización. Especialmente en sectores como la construcción o la industria, donde la prevención requiere no solo conocimiento normativo, sino una comprensión profunda de los procesos productivos, la planificación y la operativa real de los proyectos.

Afortunadamente, el sector cuenta con una gran diversidad de talento. Profesionales provenientes de distintas disciplinas —desde relaciones laborales hasta psicología o ingeniería— han contribuido y siguen contribuyendo al desarrollo de la prevención. La formación, el acompañamiento y la experiencia en campo continúan siendo herramientas eficaces para desarrollar perfiles sólidos y capacitados.

Sin embargo, también es importante entender las expectativas de las nuevas generaciones. Aspectos como la movilidad geográfica, la conciliación o el desarrollo profesional tienen hoy un peso decisivo en la elección de carrera. Adaptarse a estas nuevas prioridades representa una oportunidad para evolucionar como sector y como organizaciones.

Peso estratégico en los últimos años

Además, la prevención ha ido ganando peso estratégico en los últimos años. Cada vez más, se reconoce su impacto directo no solo en la seguridad, sino también en la productividad, la sostenibilidad y la calidad de los proyectos. Este cambio de enfoque abre la puerta a reforzar el valor de la función preventiva dentro de las empresas, algo que con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que se celebra estos días ponemos de manifiesto.

El conocimiento que aporta un técnico de prevención en sectores complejos no se adquiere de forma inmediata. Se construye con experiencia, aprendizaje continuo y participación activa en proyectos reales. Por ello, la transmisión de este conocimiento entre generaciones resulta fundamental para garantizar la continuidad y la excelencia técnica.

En este escenario, las organizaciones tenemos la oportunidad de seguir impulsando la evolución de la prevención a través de varias líneas de actuación. Integrarla plenamente en la toma de decisiones, dar visibilidad a su impacto real, reforzar el reconocimiento profesional y generar entornos en los que estos perfiles se sientan parte activa del negocio son pasos clave en esta dirección.

Dos enfoques complementarios

En el caso de Grupo Aldesa, este reto se aborda desde dos enfoques complementarios. Por un lado, la puesta en valor del talento interno, especialmente de aquellos profesionales con amplia experiencia en proyectos complejos, favoreciendo su desarrollo, reconocimiento y adaptación a las nuevas realidades del entorno laboral. Por otro, la atracción y desarrollo de talento joven, mediante formación, acompañamiento y modelos que faciliten su integración y crecimiento dentro de los equipos.

La prevención de riesgos tiene un papel esencial en el presente y en el futuro de las organizaciones. Su evolución pasa por seguir reforzando su posicionamiento como una función estratégica, capaz de aportar valor real al negocio y de generar entornos de trabajo más seguros, eficientes y sostenibles.

El reto del relevo generacional es, en realidad, una oportunidad para seguir construyendo una prevención más sólida, más integrada y más alineada con las expectativas de los profesionales del futuro.