Los riesgos de cortes y laceraciones no solo aparecen en trabajos “peligrosos”. Están presentes en los momentos cotidianos del lugar de trabajo: manipular chapa metálica afilada, manejar pequeñas piezas cortantes, operar máquinas, recortar plástico, abrir cajas o mover chatarra. Para los responsables de Prevención, Compras, Producción y para los trabajadores, el reto rara vez es si se necesitan guantes, sino elegir una protección contra cortes que mantenga tus manos seguras sin ralentizar el trabajo.
Por qué siguen ocurriendo lesiones por corte: los momentos en los que te quitas el guante.
El riesgo no es que no haya guantes disponibles: es que te los quitas o los llevas mal puestos cuando la tarea necesita precisión. Los guantes voluminosos, calurosos o rígidos pueden hacer que los trabajos de precisión se realicen con torpeza. Los trabajadores se los quitan “solo un minuto” para coger piezas muy pequeñas, ajustar tornillos, escanear un código, usar una pantalla táctil o mejorar el agarre. A lo largo del turno, esos pequeños momentos se acumulan, y ahí es cuando se producen los cortes.
Ese comportamiento aparece en los datos de lesiones. OSHA informó de que el 70% de los trabajadores que sufrieron lesiones en las manos no llevaban guantes de seguridad*, y que una protección adecuada puede reducir el riesgo de lesiones en las manos en un 27%*.
Así que, aunque los niveles de corte importan, la ergonomía real es lo que convierte la protección en algo efectivo. Si un guante ofrece comodidad, destreza y compatibilidad con el flujo de trabajo, es mucho más probable que se mantenga puesto, mejorando el cumplimiento, la consistencia y la productividad.
Qué debes tener en cuenta al elegir el guante adecuado.
Este es un aspecto clave habitual para los equipos de hoy: mayores objetivos de producción, más herramientas digitales en planta y un mayor enfoque en ergonomía y fatiga. Para mantener a los trabajadores más seguros, tendrás que decidir en función de lo siguiente:
Nivel de corte ajustado a la tarea.
El objetivo no es “el nivel de corte más alto en todas partes”, sino la protección adecuada al riesgo real que afrontan tus trabajadores. Empieza por lo que manipulan (bordes de chapa, cuchillas, vidrio, flejes, componentes cortantes), la frecuencia del contacto y el “peor escenario”. Cuando el nivel de corte se alinea con tu evaluación de riesgos y la exposición real, reduces lesiones y evitas guantes sobredimensionados que resultan voluminosos o lentos.
Stand en SICUR: 6E15.
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