Cada año, miles de personas sufren un paro cardíaco súbito en todo el mundo. Se trata de una de las principales causas de muerte, y ocurre de manera inesperada en cualquier entorno: oficinas, instalaciones deportivas, fábricas y también en el lugar de trabajo. Reconocer el problema y contar con las herramientas adecuadas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Qué es un paro cardíaco súbito?
El paro cardíaco súbito (PCS) se produce cuando el corazón deja de latir de forma inesperada debido a una alteración eléctrica. Como consecuencia, la sangre deja de circular y la persona pierde la conciencia en pocos segundos. Sin una intervención inmediata, la supervivencia disminuye alrededor de un 7‑10 % por cada minuto que pasa sin tratamiento; pasado un cierto tiempo, las probabilidades de recuperación son mínimas.
Los síntomas más comunes incluyen: pérdida de conciencia, ausencia de respiración normal y pulsaciones débiles o inexistentes. En estos casos, realizar RCP (reanimación cardiopulmonar) lo antes posible y usar un desfibrilador externo automático es esencial.
¿Qué es un DAE y cómo funciona?
Un DAE (desfibrilador externo automático) es un dispositivo que analiza el ritmo cardíaco y, si es necesario, administra una descarga eléctrica para restablecer un latido eficaz. Los modelos modernos permiten su uso por personas sin formación médica previa, gracias a instrucciones de voz y visuales integradas que guían paso a paso.
Los DAE de ZOLL incorporan tecnologías avanzadas que los distinguen:
– Real CPR Help®: ofrece retroalimentación en tiempo real sobre la profundidad y frecuencia de las compresiones durante la RCP, lo que permite ajustar las maniobras para que sean más eficaces.
– RapidShock™ Analysis: análisis de ritmo cardíaco muy rápido; el desfibrilador ZOLL AED 3 puede emitir una descarga en tan solo 5 segundos tras analizar si es necesario.
– Electrodos universales pediátricos “CPR Uni‑padz”: un único set de electrodos sirve tanto para adultos como para menores, solo activando el modo pediátrico.
– Conectividad WiFi / gestión remota: algunos modelos ZOLL permiten conectar el dispositivo a la nube, reportando automáticamente su estado de funcionamiento, lo que ayuda a asegurar que el DAE esté siempre listo en caso de emergencia.
– Diseño robusto y facilidad de mantenimiento: baterías y electrodos con duración de 5 años, protección frente al polvo y al agua (IP55), autopruebas automáticas para verificar la operatividad del dispositivo.
¿Por qué es importante tener un DAE en el lugar de trabajo?
El paro cardíaco puede afectar a cualquier persona, en cualquier momento. En un entorno laboral, si ocurre durante la jornada, contar con un DAE accesible incrementa muchísimo las posibilidades de salvar una vida. Tenerlo no solo protege a los empleados, sino también clientes, visitantes y proveedores.
Además, instalar un DAE demuestra compromiso con la seguridad y responsabilidad social, mejora la reputación de la empresa y puede formar parte de las políticas internas de salud y prevención de riesgos laborales. Formación para los empleados en RCP y uso del desfibrilador refuerza la preparación del equipo, reduce el miedo ante emergencias y mejora la reacción cuando cada segundo cuenta.
Invertir en cardioprotección no es simplemente gastar en equipo: es invertir en vidas, en una cultura de seguridad robusta y en tranquilidad institucional y social.
Para más información: https://www.zoll.com/es-es/products/emergency-care/aeds
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