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Raúl Barrionuevo Ramírez People-Health, Safety & Wellbeing Senior Manager Grupo IskayPet

La seguridad laboral como motor del bienestar personal y empresarial

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En seguridad laboral no hay fórmulas mágicas, ni atajos. Esto es algo que cualquier prevencionista sabe (o debería saber), aunque a veces nos gustaría que fuera más fácil. Conseguir garantizar la seguridad, salud y bienestar de las personas es un trabajo arduo, constante, de convicción, que requiere no bajar la guardia y que es imposible de llevar a cabo sin la colaboración y el esfuerzo de muchos estamentos de la organización. Por supuesto, el apoyo de la Dirección es fundamental.

En el Grupo IskayPet (Kiwoko, Tiendanimal, Clinicanimal y Kivet) podemos sentirnos afortunados. Como buen prevencionista, nunca estoy satisfecho con los recursos que tengo, pero tras una trayectoria de unos cuantos años en la profesión, y viendo a otros prevencionistas, puedo decir sin lugar a dudas que mi empresa se preocupa por las personas.

La integración

Una de las piedras angulares del éxito es la INTEGRACIÓN. Así, en mayúsculas. Más aún cuando hablamos de miles de personas dispersas en cientos de centros de trabajo ubicados por toda la geografía nacional. Para alcanzar una integración efectiva, es fundamental que cada persona de la cadena jerárquica conozca sus funciones y responsabilidades en materia preventiva. Y esto se consigue a través de acciones formativas y charlas en materia preventiva, impartidas por el propio personal del SPM, así como manteniendo un diálogo constante con los responsables operativos. Nosotros sabemos que la prevención es cosa de todos, pero muchos de los mandos y los equipos pueden no tenerlo tan claro. Un aspecto clave de esta integración es el LIDERAZGO de estos mandos (otra piedra angular); por ello trabajamos con ellos no sólo en las habilidades técnicas (conocer los riesgos, los procedimientos de seguridad, etc.) sino que es fundamental pulir las llamadas “soft skills”. Porque un líder puede conocerse al detalle todas las normas de seguridad, pero si no da ejemplo, supervisa al equipo, se preocupa por ellos, de poco va a servir.

Otro aspecto fundamental es ir de la mano de los departamentos directamente implicados, especialmente Operaciones, Compras y Mantenimiento e Infraestructuras, en todas las iniciativas o novedades que afecten a la seguridad: nuevos procedimientos de seguridad, adquisición de equipos de trabajo, compra de productos químicos u organización del trabajo. Desde el SPM conocemos el trabajo y la operativa, pero siempre serán las personas que lo viven en el día a día quienes más nos puedan ayudar a pulir detalles que se nos escapen.

Presencia, que no presencialidad

Otro pilar bajo mi punto de vista es la PRESENCIA, no confundir con la presencialidad. Este concepto puede parecer la antítesis de la INTEGRACIÓN, pero deben ser complementarios. Igual que debe existir una integración efectiva, y que todas las personas conozcan y cumplan sus funciones preventivas, también es imprescindible la presencia del servicio de prevención en el lugar donde se pueden materializar los accidentes. En entornos de mucha dispersión, será obligatorio organizar un plan de visitas anual, estableciendo prioridades y definiendo con exactitud los ítems a revisar, de forma que optimicemos los recursos de que disponemos. Un ejemplo de complementariedad es que, además de realizar una visita el técnico de prevención al centro de trabajo posteriormente sea el personal del propio centro quien realice un “check” preventivo pasado un tiempo.

La prevención puede ser aburrida: sólo nos gusta a los prevencionistas, al resto de los mortales les suena a tostón, y tienen poco interés en ella, excepto cuando ocurre un accidente. Es decir, la COMUNICACIÓN es clave para hacer llegar nuestro mensaje al público objetivo. No se trata de que el técnico de prevención sea un “showman”, pero es importante adaptar el mensaje a los receptores y hacer campañas periódicas centradas en temas preventivos concretos, o aprovechar las reuniones de los equipos de Operaciones, donde vamos a tener a todos los líderes reunidos, para hacer charlas de sensibilización en puntos que consideremos claves. Por ir un paso más allá, una buena opción es buscar alguna empresa o profesional externo especialista en esta materia, que nos ayude a diseñar un plan de comunicación específico de seguridad y salud.

Identificación de riesgos

El último pilar es la VERIFICACIÓN. De nada sirve identificar riesgos, causas de accidentes, incidencias que puedan suponer un peligro, y proponer medidas al respecto, si luego todo queda en papel mojado. En este punto la digitalización es clave, imprescindible disponer de un sistema que no sólo permita hacer un seguimiento ágil del estado de estos puntos, sino que además permita compartirlo con las personas implicadas en su resolución, lo que a su vez contribuye a que asuman sus responsabilidades en seguridad de forma natural.

Todo lo anterior, llevado a cabo con orden y planificación, y con los recursos necesarios, llevará inexorablemente a un entorno de trabajo seguro y saludable, donde ambas partes ganen: las personas y la empresa.