El RD 396/2006 determina la obligatoriedad de uso de vestuario de protección desechable con capucha EPI categoría III tipo 5 UNE-EN ISO 13982-1:2005/A1:2011 y tipo 6 UNE-EN 13034:2005+A1:2009 y fundamentalmente antistático UNE-EN 1149-5:2018 de acuerdo con UE 425/2016.
En sectores como la construcción, la demolición, la minería o la rehabilitación de edificios se encuentra el amianto. La exposición a estas sustancias puede provocar enfermedades graves, por lo que es imprescindible aplicar medidas de prevención eficaces, entre ellas el uso de vestuario de protección desechable adecuado.
El amianto fue durante muchos años un material muy utilizado en la construcción debido a su resistencia al calor y sus propiedades aislantes. Sin embargo, se ha demostrado que sus fibras microscópicas pueden permanecer suspendidas en el aire y ser inhaladas fácilmente. La exposición prolongada al amianto puede provocar enfermedades respiratorias graves como la asbestosis, el cáncer de pulmón o el mesotelioma. Por este motivo, su uso ha sido prohibido en muchos países y su manipulación está sujeta a estrictas medidas de seguridad. Una pequeña fibra inhalada puede ser fatal.
Para reducir estos riesgos, la prevención debe basarse en diferentes medidas técnicas y organizativas, así como en el uso de equipos de protección individual. Dentro de estos equipos, el vestuario laboral desechable desempeña un papel muy importante, ya que evita que las partículas peligrosas entren en contacto con la piel o se adhieran a la ropa del trabajador.
En este contexto, los buzos desechables ProteHo® LP ANTISTATIC o ProteHo® HD CLASSIC ofrecen una protección eficaz frente a partículas sólidas como las fibras de amianto o el polvo de sílice. Estos trajes cubren completamente el cuerpo del trabajador y están fabricados con materiales no tejidos que actúan como barrera frente al polvo y pequeñas salpicaduras, lo que los convierte en soluciones versátiles. Deben incorporar capucha, y disponer de puños elásticos y cremalleras protegidas para evitar la penetración de partículas, así como deben ser antiestáticos para evitar la adhesión de fibras o partículas de asbesto que pudieran ser trasladadas o acumuladas, lo que complicaría la labor de retirada de los diferentes equipos.
Debajo del buzo también debe utilizarse ropa interior desechable, ProteHo® TNT, que aporta una capa adicional de protección y comodidad. Este tipo de prenda está diseñada para utilizarse durante la jornada laboral y desecharse posteriormente, evitando que el polvo contaminado se adhiera a la ropa personal del trabajador. Está prohibido el uso de vestuario personal en trabajos de este ámbito.
Para proteger el calzado y evitar que las partículas se transporten fuera de la zona de trabajo, se debe complementar con cubrecalzos desechables ProteHo® INDUS o CO₂. Estos se colocan sobre el calzado habitual y ayudan a impedir que el polvo contaminado quede adherido a las suelas, reduciendo así el riesgo de contaminación en otras áreas.
Otro elemento esencial del equipo de protección son los guantes, ProteHo®. Estos guantes proporcionan una buena resistencia y actúan como barrera frente al contacto con polvo contaminado. Fabricados en nitrilo, ofrecen flexibilidad y comodidad, permitiendo al trabajador realizar sus tareas con seguridad sin perder destreza manual.
La exposición al amianto y al polvo de sílice supone un riesgo importante para la salud laboral. El uso de vestuario laboral desechable adecuado, como los productos Proteho®, es una herramienta clave para reducir estos riesgos y mejorar la seguridad de los trabajadores en entornos donde existe exposición a partículas peligrosas.





