Ropa ATEX: cómo elegir y usar un vestuario seguro en atmósferas explosivas

ATEX en zonas con polvo.
Gertrudis Bujalance

La ropa ATEX es un elemento clave en la protección de trabajadores en un entorno con riesgo de explosión, que la normativa europea llama «atmósfera explosiva«. El término ATEX proviene de la directiva 2014/34/UE, que regula los equipos y sistemas de protección destinados a su uso en esos ámbitos con un peligro intrínseco. En las zonas ATEX pueden acumularse gases, vapores, nieblas o polvos inflamables, comunes en sectores como petroquímica, minería, tratamiento de biomasa o industria alimentaria. Ojo, que una panadería también se considera ATEX, es decir, una atmósfera potencialmente explosiva.

No bastan simples prendas de trabajo en los entornos ATEX. Son equipamientos de seguridad que protegen la vida del trabajador, impidiendo accidentes graves. Su uso correcto, junto con la formación específica y el mantenimiento adecuado, es esencial para garantizar la seguridad en entornos laborales de alto riesgo.

Qué es la ropa ATEX y por qué es crucial en seguridad laboral

La ropa ATEX está diseñada para evitar que una fuente de ignición, como una chispa estática, provoque una explosión. Para ello, utiliza tejidos antiestáticos, costuras selladas y accesorios sin componentes metálicos expuestos. Además, estas prendas deben cumplir con la normativa europea, que especifica los requisitos de protección contra descargas electrostáticas.

Una de las principales características de la ropa ATEX es su capacidad para disipar la electricidad estática de forma controlada, evitando su acumulación en la superficie del tejido. Esto se logra mediante la incorporación de fibras conductoras, como el hilo de carbono, que forman una malla interna en el tejido. Esta malla actúa como una jaula de Faraday, canalizando las cargas eléctricas hacia tierra firme.

Es fundamental que la ropa ATEX se utilice como un equipamiento integral, combinando pantalones, chaquetas, guantes y calzado, todos certificados. Además, debe emplearse junto con un sistema de puesta a tierra adecuado, como calzado con suela conductora o plantillas antiestáticas. La elección del nivel de protección depende de la clasificación de la zona ATEX en la que se trabaje: Zona 0, 1 o 2 para gas, y Zona 20, 21 o 22 para polvo.

Características principales de la ropa ATEX

  • Ignífuga. Resiste al fuego, evitando la propagación de las llamas y protegiendo contra el calor. La norma de referencia es la EN ISO 11612.
  • Antiestática. Previene la acumulación de cargas electrostáticas, que podrían generar una chispa y causar una explosión en una atmósfera ATEX. Se rige por la norma EN 1149-5.
  • Tejidos especiales. Materiales como el modacrílico o el algodón tratado con propiedades antiestáticas y resistentes al fuego.
  • Costuras de meta-aramida. Hilos especiales de alta resistencia que también son antiestáticos e ignífugos.
  • Sin elementos metálicos. La ropa y el equipamiento de seguridad deben diseñarse sin elementos metálicos expuestos que puedan generar chispas.
  • Certificación. Las prendas deben estar certificadas para garantizar el cumplimiento de la normativa europea y el nivel de protección.